Infertilidad de origen tubárico (factor tubárico)
Para que se produzca un embarazo, es necesario que las trompas de Falopio estén abiertas y sanas. Las trompas de Falopio tienen una estructura interna muy delicada y compleja. Cualquier alteración en esta estructura puede impedir el transporte del óvulo y, por lo tanto, la fecundación. Si el extremo cercano al ovario está afectado, puede alterarse la captación del óvulo y su entrada en la trompa. Sin embargo, la situación más grave es aquella en la que la trompa está completamente obstruida. La obstrucción tubárica puede deberse a infecciones que alcanzan las trompas por vía genital, así como a otras infecciones intraabdominales. Además, como consecuencia de un embarazo ectópico, la paciente puede haber perdido una o ambas trompas.
El factor tubárico puede evaluarse antes de iniciar los tratamientos de infertilidad mediante una histerosalpingografía (HSG) y/o una exploración laparoscópica. Durante la laparoscopia, pueden detectarse problemas en las trompas, como obstrucciones, adherencias o daños. Los casos leves pueden beneficiarse de la microcirugía. En casos de adherencias avanzadas o trompas gravemente dañadas, la posibilidad de embarazo generalmente solo puede lograrse mediante fecundación in vitro.
Infertilidad relacionada con la ovulación (factor ovulatorio)
El patrón menstrual de la mujer ofrece importantes pistas sobre la ovulación. La ovulación irregular o anormal se observa en aproximadamente el 25% de las mujeres infértiles. Entre las pruebas que pueden utilizarse para el seguimiento de la ovulación se encuentran el control de la temperatura basal, pruebas especiales de orina que detectan LH, la medición de progesterona en sangre, la ecografía y, con fines diagnósticos, biopsias tomadas del revestimiento interno del útero, es decir, del endometrio, entre 1 y 3 días antes de la fecha esperada de la menstruación.
Infertilidad de origen cervical (factor cervical)
La secreción del cuello uterino, o cérvix, permite el paso libre de los espermatozoides únicamente durante el período de ovulación. En todos los demás momentos, debido a los cambios relacionados con los estímulos hormonales, la estructura y la consistencia del moco cervical no permiten el paso libre de los espermatozoides. En algunas mujeres, esta secreción puede contener anticuerpos contra los espermatozoides. En tal caso, incluso durante la ovulación, los espermatozoides pueden no atravesar el canal cervical ni llegar al útero. Los anticuerpos son sustancias desarrolladas por el sistema inmunológico de la mujer contra las células espermáticas. Estas sustancias pueden alterar la función de los espermatozoides y causar infertilidad. En esta situación, la realización de una prueba postcoital puede ser suficiente para el diagnóstico.
Infertilidad de origen uterino (factor uterino)
Las anomalías que modifican la estructura de la cavidad uterina, donde debe implantarse el embrión, también se encuentran entre las posibles causas de infertilidad. La histerosalpingografía (HSG) es una de las pruebas estándar utilizadas para evaluar el interior del útero y las trompas de Falopio. Debe realizarse justo después del final de la menstruación y antes del período de ovulación. Los problemas uterinos diagnosticados de esta manera pueden planificarse para tratamiento quirúrgico con ayuda de la histeroscopia. La histeroscopia consiste en la observación directa del interior del útero, es decir, del endometrio donde el embrión se implanta y crece, mediante una cámara óptica fina introducida a través del cuello uterino. Haga clic aquí para obtener más información sobre la cirugía histeroscópica y ver un video de ejemplo.
Endometriosis
La endometriosis, bastante frecuente en mujeres en edad reproductiva, es una condición en la que un tejido similar al revestimiento interno del útero, llamado endometrio, se encuentra fuera del útero, por ejemplo en los ovarios o en el revestimiento interno del abdomen. Dado que durante la menstruación también puede producirse sangrado en estos tejidos, la enfermedad puede causar dolor intenso. Esta condición también puede provocar la formación de quistes ováricos de color marrón oscuro, conocidos como quistes de chocolate o endometriomas. Estos quistes pueden extirparse mediante cirugía laparoscópica, y también es posible destruir los tejidos dañados y los focos de endometriosis mediante daño térmico con cauterio o láser. La cirugía laparoscópica ofrece muchas ventajas a la paciente, incluido un período postoperatorio más cómodo. Haga clic aquí para obtener más información sobre la cirugía laparoscópica y ver un video de ejemplo.